diumenge, 25 de maig de 2008

quin talante! quina vergonya!

Acabo de penjar "el" post i veig que hi ha tema com per fer-ne un grapat més. En penjaré, si més no, un:

Fa temps en vaig fer algun parlant sobre les bombes de dispersió (si, aquelles tan xungues, que, entre d'altres, fabriquen empreses espanyoles: en fabriquem ací, les exportem, per exemple, a Israel que n'escampa bombardejant, per exemple, el Líban i després enviem la Legió (imprescindibles exèrcits, ens volen fer creure). Parlava de les bombes, dels seus efectes, perversos, i de les campanyes per prohibir-les.

Vaig penjar banners sobre les campanyes i, finalment, la notícia:

El Gobierno español se comprometerá por ley a promover y apoyar las iniciativas “que tengan por objetivo la restricción y, en su caso, la prohibición de las bombas de racimo, especialmente peligrosas para las poblaciones civiles”. Así figura en una enmienda transaccional, a la Ley sobre el Control del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso, que el PSOE ha ofrecido a los demás grupos..

Ja, llavors, vaig dir que no me'n refiava dels polítics.

Fa poc en penjava un altre amb el discurs d'En Gervasio Sánchez al rebre el premi Ortega y Gasset

i avui penjo aquest amb aquesta informació:

El gobierno español defiende en Dublin los intereses de los fabricantes de bombas de racimo españoles.

El gobierno español ha presentado en la conferencia por la prohibición de las bombas de racimo que se celebra en Dublín una inaceptable propuesta de enmienda al artículo 2 del futuro tratado por la prohibición de las bombas de racimo.

Una vez más España parece desaprovechar la oportunidad de promover la paz y ha olvidado su posicionamiento humanitario inicial por una ambigua postura que muestra una defensa, esta vez sin ambigüedades, de los intereses de una empresa militar española.

Instalaza informa en su página web sobre los avances tecnológicos de la bomba de racimo que fabrican, la MAT-120, lo que ellos llaman el concepto SD2 que “engloba tanto la autodestrucción como la autodesactivación” como la novedad que en sus bombas consigue mediante “un sistema de espoletas electrónicas, sin energía electrónica almacenada antes del disparo”.

La propuesta que el gobierno español ha entregado a cada uno de los países participantes en la conferencia de Dublín dice que deben ser excluida del tratado aquella “munición o submunición equipada con mecanismos de auto-seguridad”, es decir, “una combinación de mecanismos de autodestrucción y autodesactivación”.

Resulta evidente la similitud de argumentos entre el gobierno español y la empresa de armas Instalaza.

Por su parte, no es menos preocupante la posición del gobierno finlandés quien con intervenciones como esta: “si las bombas se pueden tocar, sacar, patear e incluso quemar, ¿dónde esta el problema humanitario?” haciendo referencia al informe técnico que sobre la MAT-120 Instalaza viene haciendo público los últimos meses, promueve la idea de que hay bombas “buenas” que salvar del tratado, olvidándose del aspecto humanitario del mismo, legitimando el uso de algunas bombas de racimo, lo que indudablemente provocaría mayor sufrimiento y muerte gracias a estas municiones.

Es por ello que nos preguntamos si el gobierno español representa a sus más de 40 millones de ciudadanos, que sin duda alguna desearían que las bombas de racimo sean prohibidas y que se deje de matar, herir y mutilar a miles de personas por todo el mundo por culpa del uso de este tipo de munición, o a los propietarios de la empresa de armas aragonesa Instalaza, que aunque legítimamente deban defender sus intereses económicos, no pueden ser más importantes que la opinión pública española y sobre todo, no pueden estar por encima del derecho a la vida de las víctimas que producen.


4 comentaris:

Té la mà Maria - Reus ha dit...

simplement patètic, com ens manipulen i d'aixó a les noticies ni idea, salut !!!

mossèn ha dit...

les úniques bombes haurien de ser aquelles que surten del cul !!! ... salut tio bueno

Sigorgik ha dit...

Quina ràbia i quina impotència! Estic amb el mossèn: les bombes, les del cul.
Abraçada!

PD: A vore si recupero el ritme i et visito més sovint.

Joan Martín ha dit...

“si las bombas se pueden tocar, sacar, patear e incluso quemar, ¿dónde esta el problema humanitario?” Es superen dia a dia, aquests polítics, en la promulgació i la practica del cinisme.
Salutacions (i felicitats per plaques i resultats d'anàlisi en peu de pau)