dissabte, 20 d’octubre de 2007

Remodelacions, especulació...?

Les UPAS de la Guardia Urbana de Barcelona (a Tarragona també en tindrem)

Bon Pastor (Barcelona), Cañada Real (Madrid)... exemples de remodelacions urbanes en les que mentre els tribunals deliberen hi ha desallotjaments a cop de porra.

Pel que fa al barri del Bon Pastor la web Arquitectura social porta força informacio i resumeix el problema de la següent manera "El problema del barrio de Bon Pastor es que ocupa un territorio demasiado grande que resulta poco explotado, y que no sale rentable a su propietario el Ajuntament de Barcelona (a través del Patronat Municipal de l'Habitatge). Al ser 784 casas unifamiliares de planta baja, sustituirlas con bloques de pisos de donde poder sacar mayores beneficios económicos ha sido siempre el proyecto del Patronato para el barrio."




Pel que fa al desallotjament a la Cañada Real és interessant l'opinió de Javier Baeza:

Javier Baeza, párroco de la Iglesia San Carlos Borromeo -conocida como Iglesia Roja- y que ha acudido a la vista acompañando a las familias, no tiene ninguna duda de que las casas son ilegales, pero "lo son desde hace 15 años". Estamos hablando, además, "de 15 kilómetros de ilegalidad". A pesar de admitir la mayor, reclama al Ayuntamiento una solución para esas familias, ya que no puede "dejarles en la calle". Baeza denuncia además "un componente discriminatorio": no entiende por qué se ha empezado "por meterle mano a las casas de los rumanos y marroquíes sin papeles y no se tocan los megachalés ilegales que hay en la zona de Rivas-Vaciamadrid ni tampoco las empresas de Valdemingómez". Al cura también le resulta sospechoso el "golpe de efecto" por parte del Ayuntamiento de hacer coincidir el nuevo derribo con la vista.

El párroco ha explicado que, en la vista, la abogada del Ayuntamiento ha argumentado que se quiere expulsar a las familias porque "es una zona con vistas a urbanizarse". Baeza subraya la incongruencia de echar a los chabolistas precisamente porque habitan "una cañada real que no es urbanizable". El segundo argumento de la Administración es que "no puede consentir que vivan en condiciones infrahumanas, sin luz, ni agua corriente ni instalaciones sanitarias. "¿Es que es más salubre tener como techo el cielo?, se pregunta Baeza, que subraya el hecho de que en ningún caso se les ofrece una vivienda. Como tercer razonamiento, se cita la delincuencia. "No se puede prejuzgar a unas personas, son pobres, sí, pero no por eso tienen que ser delincuentes", recuerda el sacerdote, que apunta además el hecho "insólito" de que "no han tocado ninguna de las chabolas donde se vende droga".